Tu abogado para despido improcedente
Abogado para despido improcedente: cómo defender tus derechos y conseguir la indemnización que te corresponde
Qué es exactamente un despido improcedente
Hay tres tipos de despido y conviene no confundirlos:
- Despido procedente: la empresa tiene razón. Si es disciplinario, no te corresponde indemnización; si es objetivo, cobras 20 días por año trabajado.
- Despido improcedente: la empresa no acredita el motivo o lo hace mal. Te corresponden 33 días por año trabajado (con tope de 24 mensualidades) para el tiempo trabajado a partir del 12 de febrero de 2012, y 45 días por año (con tope de 42 mensualidades) para el periodo anterior si llevas mucho tiempo en la empresa.
- Despido nulo: vulnera derechos fundamentales (por embarazo, baja médica, discriminación, represalia sindical…). En este caso no hablamos de indemnización: la empresa tiene que readmitirte obligatoriamente y pagarte los salarios dejados de percibir.
Saber en cuál de estas tres categorías encaja tu caso es lo primero que valorará un buen abogado para despido improcedente. Y a veces lo que parece improcedente acaba siendo nulo, lo cual te beneficia todavía más.
El reloj corre: solo tienes 20 días hábiles
Este es el dato más importante de todo el artículo. Desde el momento en que recibes la carta de despido dispones de 20 días hábiles (lunes a viernes, sin contar festivos ni el propio día del despido) para presentar la papeleta de conciliación en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de tu comunidad autónoma. Si dejas pasar ese plazo, pierdes el derecho a reclamar. Para siempre.
Por eso, si tienes la mínima sospecha de que tu despido es improcedente, no esperes a «ver qué pasa». Contacta con un abogado el mismo día o, como muy tarde, al día siguiente. Veinte días parecen muchos, pero entre el shock inicial, recopilar documentación, redactar la papeleta y presentarla, vuelan.
Cuánto puedes cobrar realmente: las cuentas claras
La indemnización por despido improcedente no es una cifra fija, depende de tu antigüedad y de tu salario. La fórmula básica:
33 días de salario por año trabajado, prorrateado por meses, con un tope máximo de 24 mensualidades.
Veámoslo con un ejemplo. Imagina que llevas 8 años en la empresa y cobras 2.000 € brutos al mes (66,67 € al día):
- Indemnización por despido improcedente: 8 años × 33 días × 66,67 €/día = 17.600 € aproximadamente.
- Indemnización si la empresa acepta el despido como objetivo: 8 años × 20 días × 66,67 €/día = 10.667 €.
Diferencia: casi 7.000 € en este ejemplo. Y eso suponiendo un salario modesto. En perfiles intermedios y altos, la diferencia puede ser de decenas de miles de euros. Por eso pelear la improcedencia con un abogado especializado casi siempre compensa.
A esta cifra hay que sumar otros conceptos que muchos trabajadores olvidan reclamar:
- Salarios pendientes del último mes trabajado.
- Pagas extras prorrateadas.
- Vacaciones no disfrutadas.
- Comisiones, bonus o variables devengados y no cobrados.
- Daños morales si concurre vulneración de derechos fundamentales (en caso de nulidad).
Un buen abogado para despido improcedente no se queda solo con el cálculo de los 33 días: revisa toda tu nómina histórica, tu contrato y tu convenio colectivo para asegurarse de que cobras hasta el último euro al que tienes derecho.
Por qué necesitas un abogado para despido improcedente (y no improvisar)
Mucha gente piensa que con buscar en Google y presentar uno mismo la papeleta de conciliación es suficiente. Es un error que puede costarte caro. Estas son las razones por las que un abogado especializado marca la diferencia:
- Detecta nulidades que tú no ves. Una baja médica reciente, una reducción de jornada por cuidado de hijos, una reclamación previa de salarios, una denuncia interna por acoso… Todo eso puede convertir tu despido en nulo, y eso significa readmisión obligatoria y salarios de tramitación. Un abogado lo detecta en la primera consulta.
- Negocia mejor en el SMAC. La conciliación previa es donde se cierran la mayoría de los despidos. La empresa suele intentar pagar lo mínimo. Un abogado con experiencia conoce los rangos reales de acuerdo en tu sector y en los juzgados de tu provincia, y sabe cuándo aceptar y cuándo plantarse.
- Calcula bien la indemnización. Errores típicos: no incluir variables, no actualizar el salario regulador con prorrateos, no contar bien la antigüedad cuando ha habido subrogaciones o contratos encadenados. Cualquiera de esos fallos puede restarte miles de euros.
- Te representa en el juicio. Si no hay acuerdo, hay demanda. Y en el juzgado de lo social te enfrentas al abogado de la empresa, que sí sabe lo que hace. Ir solo es entrar a una pelea con un brazo atado.
- Te protege frente a presiones. Es habitual que la empresa intente que firmes «el finiquito» rápido y bajo presión. Si firmas con la coletilla «no conforme», aún puedes reclamar; si firmas sin esa coletilla, complicas mucho la reclamación. Un abogado te dice exactamente qué firmar y qué no.
Cómo elegir un buen abogado para despido improcedente
No todos los abogados sirven igual para esto. Estos son los criterios que deberías exigir:
- Especialización en derecho laboral. Suena obvio, pero muchos despachos generalistas llevan despidos «de paso». Pregunta cuántos casos similares al tuyo han llevado en el último año.
- Primera consulta gratuita o de bajo coste. Lo habitual hoy es ofrecer una consulta inicial gratuita o entre 30-60 € para valorar el caso. Desconfía de quien te pida cantidades altas antes de saber siquiera si tu despido es ganable.
- Honorarios claros y por escrito. Tienes que saber desde el principio cuánto vas a pagar: si es un fijo, un porcentaje sobre la indemnización conseguida (lo habitual es entre el 10 % y el 20 %), o una mezcla.
- Cercanía geográfica. La conciliación y el juicio se celebran en tu provincia, así que un abogado local suele ser más práctico (aunque la mayoría del trabajo se puede hacer hoy de forma online).
- Empatía y comunicación. Un despido es un trago emocional. Tu abogado debe explicarte las cosas con paciencia, en cristiano, y mantenerte informado sin que tengas que perseguirlo.
El proceso paso a paso, para que sepas qué esperar
- Recibes la carta de despido. No firmes nada salvo el «recibí» (que solo acredita que la has recibido, no que estés conforme con el contenido). Pide copia inmediatamente.
- Consulta con un abogado para despido improcedente en las primeras 48-72 horas.
- Tu abogado prepara y presenta la papeleta de conciliación ante el SMAC dentro de los 20 días hábiles.
- Acto de conciliación: en unas tres o cuatro semanas, te citan junto con la empresa. Aquí pueden pasar tres cosas: acuerdo (cobras y se cierra), sin avenencia (no hay acuerdo y vas a juicio), o intentado sin efecto (no se presenta la empresa).
- Si no hay acuerdo, demanda al juzgado de lo social. Tu abogado redacta la demanda, la presenta y se prepara el juicio.
- Juicio: suele celebrarse entre 3 y 12 meses después, dependiendo del juzgado. Allí se practican pruebas (testigos, documentos, periciales) y el juez dicta sentencia en los días o semanas siguientes.
- Sentencia y ejecución: si te dan la razón, la empresa tiene que pagarte la indemnización y, si fue declarada nulidad, readmitirte.
Tres errores que pueden costarte miles de euros
- Firmar el finiquito como «conforme» sin que lo revise un abogado. Si lo firmas sin la coletilla «no conforme» o «a reserva de reclamar la improcedencia», debilitas mucho tu posición.
- Dejar pasar los 20 días hábiles. El plazo es de caducidad: si lo pierdes, no hay segunda oportunidad.
- Aceptar la primera oferta de la empresa sin contraste profesional. Casi siempre es muy inferior a lo que se puede conseguir con una buena negociación o sentencia.
Conclusión: cuanto antes, mejor
Un despido es uno de esos momentos en que la diferencia entre actuar rápido y actuar tarde se mide en miles de euros. Si tienes dudas sobre si tu despido es procedente o no, no las resuelvas tú solo: una consulta inicial con un abogado para despido improcedente suele ser gratuita y, en menos de una hora, sabrás si tienes caso, qué indemnización podrías conseguir y qué pasos dar.
No esperes a que pasen los días pensando «ya veré». Cada jornada que dejas correr es una jornada menos para preparar tu defensa.
¿Te han despedido y crees que tu caso puede ser improcedente?
Pide cita para una primera consulta gratuita y revisaremos juntos tu carta de despido, tu antigüedad y tu nómina para decirte exactamente cuánto puedes reclamar. Sin compromiso y sin tecnicismos: solo respuestas claras a tus preguntas.
